sábado, 3 de septiembre de 2011

"Hay que superarse"

El viernes por la tarde, de regreso a casa, iban sentados a mi lado un par de hombres adultos que conversaban sobre lo importante que era estudiar una carrera universitaria. Ellos constituían de facto un caso especial, pues superaban los 50 años de edad, cursaban la licenciatura en Derecho en el sistema abierto de nuestra máxima casa de estudios. La charla de pronto comenzó a envolverme -a lo cual no me resistí, cuando lo noté ya estaba inconscientemente dentro- hasta el punto que me dejó reflexionando sobre lo que entendemos por superarnos. Hasta ese momento ellos materializaban lo que era el superarse, pues pese a las adversidades que pudieron encontrarse (su trabajo, su edad, sus  responsabilidades, la demanda por un espacio en un centro educativo como la UNAM, etc.) estaban comprometidos con la oportunidad que se les abrió.
De pronto la charla comenzó a alejarse del presente y se detuvo en el campo de la incertidumbre, el futuro. Este par de amigos comenzó a hablar de lo que les esperaba en poco tiempo, se refirieron en primer lugar a que conseguirían un mejor empleo, con un sueldo mucho mayor al actual, con éste podrían comenzar a ahorrar para comprar un automóvil y dejar de usar el sistema de transporte colectivo metro que al parecer tanto les desagradaba pero al cual se habían visto obligados a soportar por tanto tiempo.
Ante aseveraciones como las anteriores, es que hoy estoy aquí pensando en lo que implica "superarse". ¿Será que el superarse es sinónimo de tener más dinero? acaso ¿no usar el transporte público y tener un coche es el  reflejo más elevado de la superación? Para mí no lo es.
Yo pensaría que el superarse implica una cuestión más personal, es decir, una condición en la que el ser humano es capaz de ir más allá de sus propias limitaciones (autoimpuestas), lo cual lo hace crecer, con ello lograría tomar conciencia de lo que realmente importa en la vida y dejaría de lado las banalidades que equivocadamente suelen ubicarse como algo semejante a la superación.
Caer en los pensamientos de aquellos hombres, es resultado de una forma de vida alentada por la lógica de los intereses, las ganancias, el egoísmo, etc. la cual conduce al grado más elevado de inconsciencia que nos impide entender el privilegio que representa el formarnos en un centro de pensamiento como nuestra Universidad, de la que puedo afirmar contundentemente que nunca ha tenido entre sus valores el de la superación como la entendían aquellos hombres, sino todo lo contrario.



1 comentario:

  1. y sin embargo, -¿recuerdas nuestra última conversación?- mi abuelito, que nunca estudió, no hace más que decirme que estudie, que termine la carrera.
    Ojalá que esos sres. de los que hablas vieran que superarse es lo afortunados que fueron al tener la oportunidad que tuvieron de estudiar, y de hacerlo en la mejor univ. de iberoamérica, lo cual efectivamente les va a dar más oporunidades que las del grueso de la población, más allá que sólo $.

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